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Google Tag Manager

Instala el seguimiento de llamadas en tu contenedor, revísalo y publícalo cuando quieras.

Google Tag Manager es el intermediario que decide qué scripts se ejecutan en tu web y con qué datos. Aquí es donde se instala lo que hace que el identificador de la llamada acompañe a tu reserva cuando llega a Analytics.

El identificador de la llamada viaja en la dirección del enlace que envía tu asistente, pero solo en la primera página. Tu cliente navega, elige, paga, y la reserva se confirma varias páginas después, cuando ese dato ya no está en la dirección.

Lo que se instala resuelve exactamente eso: recoge el identificador al entrar, lo guarda mientras dura la visita, y lo añade a tu evento de reserva cuando se produce.

Cinco cambios en tu contenedor. Tres son elementos nuevos y uno es una línea añadida a algo que ya tienes:

Nuevas · tres variables Leen el identificador de la dirección o de la cookie.
Nueva · una etiqueta Guarda el identificador en una cookie en cuanto aparece, para que sobreviva hasta la página de confirmación.
Modificada · tu etiqueta de reserva Se le añade un parámetro. Conserva intactos todos los que ya tuviera: número de reserva, importe, moneda, artículos, atribución.

Lo que no se toca: nada más. Tus conversiones de Google Ads, tus píxeles de redes sociales, tus herramientas de grabación o de chat y el resto del contenedor quedan exactamente igual. El único cambio sobre algo existente es ese parámetro añadido.

Sobre la cookie: es de tu propio dominio, dura 30 días y contiene únicamente un identificador técnico de la llamada. Ningún dato personal, ni nombre, ni teléfono, ni correo.

En el portal de cliente, entra en Integraciones → Google Tag Manager.

1. Conectar. Igual que en Analytics: inicias sesión con tu cuenta de Google, autorizas y eliges tu contenedor de entre los tuyos. Guarda.

2. Elegir los eventos. En la tarjeta Eventos marcas a qué eventos hay que añadir el identificador. Normalmente basta con el de reserva confirmada. Si marcas un evento que ninguna etiqueta de tu contenedor envía, te avisaremos: ese no podrá llevar el identificador, porque se envía desde otro sitio.

3. Instalar. La tarjeta Instalación escribe los cinco cambios. Por defecto lo hace en un espacio de trabajo propio llamado Bookline tracking, separado de donde trabajan tu equipo o tu agencia, para que los cambios se revisen aparte y no se publiquen mezclados con los de otra persona.

En este punto tu web sigue exactamente igual que antes. Tag Manager guarda los cambios en borrador.

4. Revisar en Vista previa. Recomendable antes de publicar: desde Tag Manager, con el espacio Bookline tracking seleccionado, entra en Vista previa, haz una reserva de prueba y comprueba que el evento de reserva sale con el parámetro bookline_session_id. Es especialmente aconsejable si usas un contenedor de servidor.

5. Publicar. Es el paso que pone los cambios en vivo. Puedes hacerlo desde el botón Publicar del portal o desde Tag Manager. A partir de ahí, las reservas empiezan a llegar con el identificador.

Si algo no cuadra, revertir es restaurar la versión anterior desde el historial de versiones de Tag Manager. Nada de esto es de una sola dirección.

Aquí es donde más gente se atasca, porque hay dos niveles distintos.

Al conectar, autorizas a Bookline a trabajar con tus contenedores. Pero por encima de eso está lo que tu propio usuario puede hacer en ese contenedor, que se configura en Tag Manager y tiene cuatro niveles: Leer, Editar, Aprobar y Publicar.

  • Con Editar se pueden instalar los cambios en el espacio de trabajo. La instalación funciona.
  • Publicar es un permiso aparte. Sin él, el botón de publicar dará error aunque la instalación haya ido bien.

Si te encuentras en ese caso, hay dos salidas: que quien administre el contenedor te suba a permiso de publicación, o que publique él mismo el espacio Bookline tracking, que ya queda preparado y es revisable cambio a cambio.